lunes, 12 de noviembre de 2012

La República de Vichy: una versión española

Archivo:Bundesarchiv Bild 146-1989-107-24, Frankreich, Einsatz gegen die Resistance.jpg
Julio de 1944: miembros de la Resistencia francesa detenidos por la milicia del gobierno de Vichy.
http://es.wikipedia.org/wiki/Francia_de_Vichy

En 1940, cuando la derrota de Francia parecía segura ante el avance alemán, el mariscal Pétain firmó el armisticio con los invasores. El 1 de julio, un nuevo gobierno pronazi se instaló en la ciudad de Vichy. Este gobierno fue conocido como "La República de Vichy", presidido por Pétain, teniendo como primer ministro al ultraderechista Henri Laval. Hacia 1942, Pétain nombró ministros colaboracionistas, apoyados por los nazis, convirtiéndose en cómplice del exterminio de judios y usando a franceses opositores como mano de obra esclava. Entre 1941 y 1944 se deportaron 1.690 judíos franceses, entre ellos, niños y ancianos, hacia campos de exterminio nazis.
Clarín. Edición de octubre de 1999



Los otros días, reflexionando sobre el servilismo del gobierno del PP hacia la troika, especialmente, hacia las consignas de la banca alemana a través de su portavoz, la señora Merkel,  no pude por menos que recordar este episodio tan funesto de la historia de Francia.

En la foto de arriba se puede observar como milicianos del gobierno traidor detienen a compatriotas que están luchando por los derechos y la libertad de su pueblo y entonces me viene  la imagen de la señora Cifuentes, de los antidisturbios  golpeando a los que gritan contra las injusticias a pesar de que ellos también sufren en sus propias carnes los recortes, de los personas arrastradas fuera de sus casas a la miseria, a la calle, de los desmanes contra la educación, la sanidad, la cultura,... y comprendo que estamos de nuevo allí, con un gobierno traidor, metido en su burbuja, velando por los intereses de aquellos que están destruyendo a su propio pueblo a la vez que proclaman, como ya hiciera Helvel,  que es el mal menor, que es inevitable, que estar en el lado adecuado de la trinchera, junto a los supuestos vencedores, nos traerá un futuro mejor.

Pétain disolvió las cámaras parlamentarias de la III República y se proclamó presidente. Rajoy ha conseguido, igualmente, disolver el Parlamento por otra vía: decisiones vitales para nuestro país no han llegado siquiera a debatirse en su seno, emprendiendo a base de decretos, igual que  hizo el citado general a partir de 1940, una reforma estructural que nos devuelve a la peor etapa de nuestra historia reciente.

El gobierno de la República de Vichy sustituyó el lema "Libertad, igualdad, fraternidad", por el de "trabajo, familia, patria". Se declaró obligatorio el patriotismo y se suprimieron los partidos políticos y los sindicatos.

Hay pocas cosas que alejen ideológicamente a aquellos de éstos. Pero no acaban ahí las coincidencias. A pesar del colaboracionismo a ultranza, las concesiones alemanas fueron escasas o nulas. Los ocupantes fijaron el cambio de moneda que más les convino ( 1 marco = 20 francos), con lo que podían acceder a todos los bienes franceses, mientras éstos caían en la pobreza extrema, con cartillas de racionamiento y utilizando la economía sumergida -el mercado negro- como único medio de supervivencia.

Para sufragar los gastos de ocupación, el Tercer Reich le hacía pagar a Francia 400 millones de francos diarios. Teniendo en cuenta el cambio fijado, se entiendo el rápido empobrecimiento de la población, con la anuencia de sus gobernantes.

En los Presupuestos de 2013, los intereses de la deuda superarán los 38.589 millones, derivados en su mayor parte del rescate a la banca y a los proveedores. Una deuda ilegítima, contraída en gran medida por la banca en su afán de enriquecimiento sin límites.

Es hora de agarrarnos con fuerza unos a otros, de subirnos al "caballo cuatralbo" de Alberti y "cabalgar hasta enterrarlos en el mar".



Cada cita es una posibilidad de sumar. El miércoles es la próxima.

14-N.





viernes, 2 de noviembre de 2012

Psicología y crisis: un proyecto



1. La situación de base

Los datos sobre las repercusiones económicas y personales de la crisis actual sobre la salud mental son muy preocupantes. Ya cité en un post anterior el estudio epidemiológico llevado a cabo por investigadores británicos y presentado al Parlamento Europeo. El informe se titula "Los costes económicos de los trastornos mentales en Europa 2010". Es la investigación más amplia realizada hasta la fecha (30 países y 19 categorías diagnósticas). Las conclusiones son devastadoras tanto por los resultados de la crisis sobre la salud mental, como por el enorme gasto que implican tanto directo (sanitario e informal), como indirecto (bajas, discapacidad crónica, etc.). ¡Hablamos de 798.000 millones de euros en 2010!

Uno de cada tres europeos padeció durante ese año alguna dolencia de este tipo.

Ya en 2006, antes de que la crisis se hiciera visible,  el Ministerio de Sanidad y Consumo advertía de que el 9% de la población española padecía algún tipo de trastorno relacionado con la salud mental y señalaba que en 1998 había supuesto un cose aproximado de 3.000 millones de euros. Desde entonces la situación no ha hecho sino empeorar.

Se sigue haciendo muy poco uso de tratamientos no farmacológicos, apostándose claramente por el uso de fármacos, a pesar de la evidencia científica al respecto para muchos de los trastornos. En EE.UU., por ejemplo, el uso de algunos psicofármacos supera ya al de otros para tratar enfermedades crónicas como el colesterol.

El panorama esperable no es esperanzador, lo previsible dada la escasez de recursos destinados a la salud y a la salud mental particularmente (un 5% del gasto sanitario total) es un incremento constante de los trastornos mentales, especialmente depresión, ansiedad y adicciones. A los recortes sociales hay que sumarle la presencia de unos cuidadores informales progresivamente deteriorados por la propia acción de la crisis.

Los suicidios son golpes que nos avisan de una realidad ante la que mostramos más distancia de la que requiere la situación.

  • Congreso Nacional de Psiquiatría. Bilbao 2012: Un 32% de los suicidios tienen su origen en problemas económicos.
  • Grecia pasó  estar en la cola de los casos de suicidio a encabezar la lista de la UE. De 366 suicidios en 2008 a 598 en 2011. 
  • En Italia, un tercio de los 4.000 suicidios de 2012 se relacionan con la crisis.

Entonces la pregunta que tenemos que hacernos desde nuestras organizaciones no es si podemos o no hacer algo, sino ¿cómo llevarlo a cabo?




2. La acción

En un informe reciente de la OMS sobre el impacto de la crisis económica sobre la salud mental, citado en Infocop leemos:

"...basándose en la evidencia científica, los servicios de apoyo psicológico en Atención Primaria inciden de manera positiva en la recuperación del empleo. Específicamente, los expertos de la OMS recomiendan los programas de entrenamiento en estrategias de afrontamiento, los programas de resolución de problemas para la prevención de la depresión y el suicidio, y los programas de intervención psicológica breve en Atención Primaria para las personas con abuso de alcohol"

Resulta evidente que estas medidas no están adoptándose.

Hace unos meses, un grupo de psicólogos y psicólogas comenzamos a elaborar un proyecto de intervención. El objeto de actuación son las asociaciones vecinales y otras organizaciones de base. La semana pasada convocamos una reunión más amplia, incluyendo también a los estudiantes que quisieran participar, para presentar a debate las líneas básicas del proyecto.

El objetivo central es difundir estrategias básicas de afrontamiento, pero no sólo desde la realización  de talleres divulgativos que pudieran enseñar destrezas individuales,  sino sobre todo con la intención de potenciar la participación en la organización de estructuras de cooperación, de redes sociales, que favorezcan la inclusión y la solidaridad, y no como meros benefactores pasivos de ayudas de otro tipo, en este caso, psicológica.

Sabemos, a través de la experiencia del voluntariado, que participar activamente mediante conductas pro-sociales  contribuye al bienestar del sujeto que las ejecuta. También conocemos la percepción del que recibe dicha ayuda, en la que convive el agradecimiento con otros sentimientos de vergüenza y deuda moral. La dignidad no la otorga nadie, es intrínseca al ser humano, pero la percepción respecto a la misma es diferente entre el proveedor de ayuda y el que la recibe.

Como escribe en un post  muy recomendable en su blog, el párroco jubilado y voluntario de Cáritas, Faustino Vilabrille: "La caridad no crea riqueza, sólo pone parches a la pobreza", pero además, añadimos nosotros, no esclarece las causas por las que se dan esas condiciones, ni contribuye a que las personas se organicen para reivindicar una vida más justa.

Tenemos la obligación moral no sólo de actuar, sino  también la de clarificar y hacer visible los mecanismos psicológicos que subyacen a  las injusticias, los mensajes que inducen a la desesperanza, al conformismo, a asumir como inmutable el estado de las cosas, ("La ley está para cumplirla, aún en los casos más tristes y dolorosos", dice la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, respecto a los desahucios, pero ellos no paran de cambiar leyes diariamente),..

Entendemos entonces, que el proyecto debe estar abierto a la participación, no es algo que vayan a implementar unos psicólogos y psicólogas en un sitio determinado; es aquello que haremos "junto a" y no "impartiendo a".


Queremos sumar a todas las personas interesadas, explicarles en qué consiste y ponernos a trabajar.

La primera tarea asumida ha consistido en la divulgación del material que vaya resultando y en la difusión del proyecto a través de charlas informativas en las que pretendemos también incorporar a efectivos para el trabajo de campo.

No se trata pues, de asumir las funciones suprimidas por los recortes, sino de hacer frente a esas necesidades, pero desde la óptica de la organización y la toma de conciencia sobre las causas que las generan.

¿Te interesa? Participa.

lunes, 29 de octubre de 2012

Manual práctico de felicidad: embarcarse.

Hay muchas películas que revisito con cierta asiduidad, desde "¡Qué bello es vivir!", hasta "Manhattan", pasando por "Centauros del desierto". En cada ocasión sé lo que voy a ver, pero también descubro comentarios o gestos que me pasaron desapercibidos anteriormente y que hacen que haya merecido la pena de nuevo.

 De la misma forma, vuelvo a mirar hacia adentro, hacia mis pensamientos y acciones, esperando  que no haya demasiada distancia entre la persona que soñé ser y la que soy, entre la que está en el escenario y la que se mueve entre bastidores.  No encontrar abismos ni cráteres insalvables me da la tranquilidad suficiente para poder dedicarme al mundo exterior, a los que están a mi lado, a los que acuden a la consulta, a los que están en el eterno equipo de perdedores en el que me inscribí conscientemente hace tanto.



En el ejercicio anterior hablaba un poco de la necesidad de tener resuelto el problema del autoconocimiento, no porque una vez que lo sienta así se acaben esas "visitas", sino porque, como decía arriba, deja espacio al crecimiento una vez resueltos los conflictos hallados. Si se afronta esa tarea con miedo se corre el riesgo de  que crezca el área ciega, que nos lastre en nuestras intenciones de liberarnos e intentar ser felices.

Citaba a Fromm en este sentido, aunque incluía a  los demás en el proceso de conocimiento, de investigación, porque los demás pueden ayudarnos en ese proceso.

Hoy hablaremos de otro paso más que, como los anteriores, no son especialmente fáciles, pero que sí producen una transformación profunda y duradera, que otorga sentido, que nos permite estar en el mundo y sentirnos parte de él: participar.

En el primer post comenté la necesidad de aprender a dar felicidad a los demás, porque sin eso sería muy difícil que estemos preparados para dárnosla a nosotros mismos. En el segundo, hablaba sobre el papel que desempeña la ilusión como motor de la felicidad. En el tercero, abordaba de forma básica cómo mejorar el conocimiento de sí mismo y facilitar la intimidad, lo que permite compartir nuestro universo interior, sin atrincherarnos en las rumiaciones. Frida Khalo decía que "amurallar el propio sufrimiento es arriesgarse a que te devore desde el interior".

Todo lo anterior se complementa con éste: participar en el mundo que nos  ha tocado vivir. Participar puede significar pertenecer a un grupo de patchwork o a un equipo de futbol o a un partido político o a una asociación, o a un grupo bloguero (yo estoy en un par de ellos sobre elaboración de materiales didácticos),..

Quedarse en el puerto viendo los barcos pasar le provocará muchos menos riesgos que estar embarcado en uno de ellos, pero la felicidad es algo que se construye en alta mar, navegando.

Desde el punto de vista psicológico y de la justicia social, probablemente unas formas serán mejores que otras, pero todas proveerán de alguna manera el objetivo perseguido. Por ejemplo, si usted decide hacerse voluntario y ayudar a otros se sentirá mejor, pero si se hace voluntario con el fin de que ese otro no necesite algún día su ayuda, se sentirá igual de bien, pero habrá mejorado la dignidad del que recibe su ayuda.


PD.: Un día para gritar juntos.