viernes, 19 de febrero de 2010

La estrategia del cangrejo (1)



Ya hemos superado la cuesta de enero. Desgraciadamente, a estas alturas los luminosos deseos igual comienzan a oscurecerse un poco. Hace años estudié a fondo un fenómeno conocido desde el punto de vista psicológico: la distancia entre la intención y la conducta. Entre desear adelgazar y adelgazar, plantearse hacer gimnasia todos los días y hacerla, jurarse estudiar todas las tardes y ponerse a ello, etc. El rendimiento sigue una curva descendente, como una flecha lanzada con ímpetu.
Veía al ratoncito del experimento correr como un poseso los primeros 5 minutos en su laberinto curvilíneo, para ir decreciendo su ritmo sin sentido hasta quedarse parado, diría que meditabundo y desorientado, o si quiere, desmotivado.

“Le he dicho que si aprueba en junio le compro un Ferrari”. Si a mí me dijeran que si subo el Everest en un plazo de siete meses, me regalaban una Canon 5D, empezaría a correr montaña arriba sin bufanda,… ¿Sería un fracasado para usted, que me hizo la promesa-zanahoria, si no lo consigo? ¿Los dos dábamos por hecho que los veinticinco intentos-fracasos anteriores fueron fruto de mi escasa “voluntad”?

Una de las tareas de la psicología consiste en descifrar ese misterioso camino que va del claro al oscuro sin aparente explicación. Para hacer frente a las dificultades observadas utilizamos algunas técnicas. En mi arsenal tiene un lugar principal la estrategia del cangrejo.

El planteamiento es fácil, la ejecución no tanto, pero tiene un porcentaje de éxito bastante más alto que el simple deseo como medicina.

Lo mejor es que le permite identificar aspectos concretos y no centrar el éxito o el fracaso en su capacidad humana para llevar a cabo lo que se propone. Cuando esto es así las frustraciones que se acompañan ocasionan más daños que la mera no consecución de lo que se ha propuesto. Por ejemplo, hay una serie de personas especializadas en ponerse trampas de este tipo, a las que luego siguen etapas más o menos largas de descontrol, de entrega, de “total ya que…”.
Quiero adelgazar 20 kg. Dieta estricta tres semanas. Hambre a raudales y sueños con pasteles de Belén con mucha canela. Báscula, espejo y cinturilla del pantalón. Café con sacarina y todo a la plancha,.. Un día discute con su pareja por una nimiedad y se siente mal, entonces llega a la conclusión de que nada de todo ese inmenso esfuerzo ha merecido la pena, así que decide que “de perdidos al río” y se da un atracón…. sentimiento de culpa, abatimiento, autoestima en -3, cortar hilos de comunicación, enfado constante, atracones elaborados en el restaurante “totalyaque”,…

¿Le suena?

7 comentarios:

Un saxofonista en mi salón azul dijo...

Sí, claro que suena, pero yo quiero saber cuál es la estrategia, Mr., no vale esto de crear misterio...
Un beso.
Yo también soy la prim aquí!
Yuju!
Celebrémolos con una birrita y unos pasteles de chocolate!
Y ya... los bajaremos!
LADY JONES

Historias de Mujeres dijo...

¿qué si me suena? No sólo me suena sino que ya estoy esperando la parte dos! Y a la vez me estoy dando cuenta de que una siempre trata que alguien le de las soluciones servidas, ja,ja. Pero bueno, una pista no viene mal y menos aún un empujoncito :)
Saludos.
Gabriela

Anónimo dijo...

Pues si, estoy de acuerdo en que soy debil para hacerlo, siempre le prometo hacerlo y luego le doy el planchazo, no se que me ocurre pero no me apetece y sigo sin quemar calorias, ¿tu que opinas walden?

El Peregrino dijo...

ay ya comenté y se borró el comentario. De todos modos dejo constancia de que pasé por aquí y de que a mí también me suena la idea.
Saludos.

Walden dijo...

Lady: Me pareció muy largo para un sólo post. jajaja, birra y chocolate, espectacualres tentaciones.

Gabriela: Siempre viene bien ver qué cosas le han funcioando a otros. Yo siempre pregunto cómo han arreglado algo, por si me puedo permitir dedicar ese tiempo a otra cosa más placentera. Siempre hay alguien que sabe cómo o sabe qué, ahora incluso con Mr Google, hay al menos un millón. Un beso.

Anónimo: Bueno, a ver si soy capaz de explicar una de las causas generales por las que no se llega a la meta imaginada.

Peregrino: Acabo de leer tu blog y me ha gustado mucho. Muy envolvente. Estaré atento. Un saludo.

Anónimo dijo...

Estoy esperaaaandoooo y soy muy impacienteeeee,jajaja.
¿Tarda mucho el cangrejo?

jordicine dijo...

Pues sí, me suena. Pero a veces los sacrificios (a veces) acaban sirviendo para algo. Un abrazo.