
En realidad esta entrada debería haberse titulado, "Formas de amargarse(o amargar) en el 2012". Entiéndame, para nosotros es preocupante que pueda llegar a cumplirse tanto deseo de bienestar adornado con copos de nieve, trineos y chimeneas.
Como en estas fechas suelo hacer un recopilatorio de casuística, he aprovechado para sugerirle lo que ha estado más de moda para amargarse durante el año anterior, por si tiene a bien aferrarse a lo malo conocido y ponerlo en práctica durante el año entrante.
AMARGARSE EN PAREJA
No ha experimentado un alza espectacular, pero sigue siendo un motivo recurrente para amargarse, si bien es posible que no necesite muchos consejos para conseguirlo, me voy a permitir alguno que sigue mostrándose infalible año tras año.
1. Preguntar (o preguntarse, si prefiere el formato individual).
Por ejemplo:
¿Por qué no me escuchas?
Insista en esta pregunta a su pareja, ya sabe cómo acaba, no falla.
¿Qué fue de lo nuestro?
En la línea anterior, pero con más calado, permite replanteárselo todo. Si la suman a la anterior su psicólogo se lo agradecerá enormemente.
¿Por qué te pones así?
Pocas cosas empeorarán más una discusión que esta pregunta. Téngala siempre en su mente.
2. Comparar
Si uno está mal, una buena forma de conseguir estar peor consiste en compararse con cualquier momento, real o idealizado. En pareja, ni le cuento lo útil que puede llegar a ser.
3. Reprochar
Si quiere sentirse mal y que su pareja experimente lo mismo, bastará con que cada vez que aborden un tema determinado no deje pasar la oportunidad de reprochar algún error del pasado.
4. Quejarse
Un día, una señora con depresión lloraba desconsolada describiendo cómo sus amigos y conocidos se cambiaban de acera cuando la veían. Las quejas reiteradas alejan de nosotros a todo aquel que puede permitírselo, puesto que su pareja no se encuentra entre los privilegiados, no me diga que no se lo van a pasar mal utilizando esta artimaña sin escapatoria.
AMARGARSE CON LOS HIJOS
Puede desprenderse por la presión popular que ejerce todo hijo de vecino sobre las parejas jóvenes, que los niños son la auténtica fuente de la felicidad, pero con el paso del tiempo y muchos años de análisis estadísticos en diciembre, he constatado que sí, que son la fuente de felicidad, pero de los psicólogos.
En el número uno, sin faltar a su cita anual, encontramos un truco increíblemente fácil de instaurar:
¡Pedirle que haga las cosas 20 veces! Repetido un día tras otro lleva de cabeza a la consulta.
Siempre tengo la tentación de preguntar por qué no hacen lo que funciona a la primera, en lugar de enfadarse tanto en la vigésima, pero me contengo, obviamente.
Las tareas escolares son otra forma más moderna de amargarse con los niños. No entiendo cómo aprobaban antes las criaturas.
Relacionado con lo anterior, y si es tan amable de ir haciendo cantera para los gabinetes, podría reducir toda comunicación con sus hijos al tema de las tareas, ya sean de casa o del colegio. Ellos, tras un tiempo sólo pegarán portazos, gritos, etc., pero no desespere, con el paso del tiempo acabarán sentados en algún mullido sillón , contando su vida a un desconocido semi-calvo y con gafas.
No obstante, tengo que reconocer que hablar de los niños permanentemente, en todos los contextos, venga o no a cuento, puede ser una estrategia de anti-afrontamiento muy útil -para usted, para los demás será insufrible-, por lo que si su pareja, o usted mismo si quiere, se dedica a ello en cuerpo y alma debería pararle los pies haciéndole alguna pregunta del tipo: "¿Por qué no hablas de otra cosa nunca?" (Gracias, por anticipado)
AMARGARSE CON LOS AMIGOS
"¿Eres feliz?" es mi pregunta favorita cuando quiero amargar a mis amigos. Funciona mejor cuando los veo relajados, como entregados al psicólogo en lugar de a Juan, entonces, claro, el amigo igual te pregunta si te has fijado en lo ajustados que llevaba los pantalones Pepi, pero el psicólogo tiene que mirar por lo suyo... La otra pregunta es una pregunta global, pero no acaba en la consulta, estoy trabajándola para ello. Consiste en preguntar al grupo: "¿Adónde vamos ahora?". Naturalmente no se pondrán de acuerdo y empezarán a aparecer las diferencias, los machos alpha, los agrupamientos,.. todo un interesante repertorio de conductas que me encanta explorar, pero que, ya le digo, pasa tras la segunda copa en el sitio que sea.
El año pasado, la que ha ganado la palma de oro en este apartado sigue siendo Tuenti, seguido de cerca por Facebook. Google+ todavía no ha aparecido en las listas. Ese afán por compartir intimidades y colgar todas las fotos del cumple (de tu amigo, claro), o de lanzar dardos en la intimidad del foro, ha funcionado igual de bien que el año anterior y no creo que disminuya en el próximo, afortunadamente.
Los desengaños también siguen de cerca en los primeros puestos. Para que un desengaño sea lo suficientemente útil a nuestros fines, es necesario que usted eleve lo más posible sus expectativas o bien que lo de todo pero esperando reciprocidad y atención plena.
AMARGARSE SOLO
Amargarse solo no tiene mucho mérito, hay tantas cosas dentro de nosotros y alrededor para ello que lo extraño es que no vayamos todos disfrazados de don Triste por las calles. Como sabe, si se dedica a la vida contemplativa, a rumiar sus miserias, tiene un amplio surtido de trastornos con los que vestirse. Lo normal es que incluso pueda ponerse vestido sobre vestido, depresión sobre ansiedad, pro ejemplo.
Por si todavía no ha probado este arte, le doy unas breves, pero útiles, instrucciones. La clave esencial para amargarse de forma duradera consiste en asociar lo malo que le sucede consigo mismo, es decir, evitar realizar atribuciones externas del tipo: "el examen ha sido difícil", "hay mucho paro", "aquella persona -la que me fastidió- tenía un trastorno o no lo hizo con intención",.. Es mejor: "Soy tonto", "Soy un inútil, no valgo para nada", "Lo provoqué",...
La alternativa contraria también puede provocar malestar, pero tiende a ser menos duradero, no interesa tanto.
La ansiedad viene bien porque suele implicar también a todo miembro activo de la familia, pero para que funcione necesita un buen trabajo individual de continua instrospección y vigilancia, olvidar que ningún temor ha llegado a confirmarse y declararse fervorosamente defensor de la ansiedad anticipatoria, para poder poner patas arriba todos los planes que pudieran acabar con el sufrimiento. Es de mis prefes, pero tengo mucha competencia, todos los psicólogos se rifan a las personas con ansiedad, no hay derecho.