jueves, 10 de diciembre de 2009

La avenida de la Astrología


¿Qué sería de nosotros, los que nos dedicamos a la Salud Mental, los que nos pisamos el suelo de la realidad de las cosas, sin los Astronautas o los Astrólogos?

¿Qué pensarán las células madres o padres, allá, cuando tengan el gozoso privilegio de acabar con todas las enfermedades degenerativas o incluso generativas?

Y cuando, detenido por fin el avance de la gran calva ozónica planetaria, las nuevas generaciones puedan disfrutar de un aire libre y puro y sintamos la satisfacción de decir: yes, we could.

Ahora, HOY, al fin una sociedad en la que por el mero hecho de nacer en ella podrás ser lo que quieras ser, hablar tres idiomas y conocer a astronautas o astrólogos, o viajar en transportes que vuelan, o incluso teletransportarte si necesitas llegar antes, donde se aprovecha el sol y el viento para encender bombillas y la mujer y el hombre pueden acceder por igual a cualquier puesto laboral y compartir las tareas tediosas del hogar y la cinemateca. Una sociedad en la que puedes encontrar un empleo sin que el anacrónico temor partidista a perder el poder cope cualquier puesto que sea susceptible de ser copado, aparte de los propios del terruño y de las labores de recolección hortofrutículas (todos ellos de libre disposición para la ciudadanía), donde los subsidios se dan para hacer personas libres e independientes y no para perpetuar el analfabetismo político y el miedo al cambio, donde el modelo productivo es el guía que canaliza los recursos sociales y económicos y no la cultura de lo inmediato y lo rentable.

Una Administración moderna y eficaz. Un servicio de salud impecable y envidiado por todo aquel que lo conoce y aún más por los que lo desconoce. Un sistema educativo dotado de pizarras virtuales y lapiceros láser, con un ordenador por niño y otro por niña, compartiendo y aprendiendo a ser ciudadanos y ciudadanas tecnomodernos y ecoresponsables.

No nos conformamos, nuestros hijos empujan y también quieren compartir nuestra gloria y nuestros sueldos.


Dice “El Roto”: “En los bolsillos vacíos nacen piedras”

8 comentarios:

Un saxofonista en mi salón azul dijo...

Menuda entradita, Mr. Walden... Suscribo todo lo que dices y me uno al mundo de los astrólogos y los soñadores... Pero cómo se arregla un mundo en el que con cuatro personas en una oficina a una le dicen que haga sus trámites a través de internet???

Un beso, Mr.
LADY JONES
PD. Yo voto por el turrón de chocolate blanco en armonía con el resto... y el polvo-ron. Jijiji

Frabisa dijo...

Hola, Walden.

Paso rapidito para para desearte Felices Fiestas, voy a andar algo liadilla estas próximas semanas.

Un besazo

Walden dijo...

Lady: ¡Qué bueno el turrón y esos polvo-rones son ideales incluso en Navidad!.
Respecto a lo de arreglar el mundo, estamos haciendo un equipo, a mí me ha tocado de portero, a la chica de la farmacia de central y a ti te hemos reservado un puesto de palomera, para que puedas encestar tranquilamente.
Un beso, Lady.

Frabisa: tendrás que poner algunas recetas navideñas. Yo pondré alguna por aquí para compensar.
Otro beso para ti y que lo pases bien estos días.

Anónimo dijo...

Esta vez no lo he pillado, lo siento.

Marta dijo...

ácido, ácido, Juan. Se ve que estas cabreadillo con el tema. Apúntame al equipo.
Un abrazo, Marta.

Anónimo dijo...

Este comentario no es para leer, si no para oír unos aplausos grandes que le estoy dando a Juan por el post. Se puede decir más alto, pero no más claro, ni con más corrección y elegancia.

Aunque no escriba, te sigo,Juan,siempre leo todo, hoy, a pesar del cansancio, no he podido dejar de intervenir...

Besos!

MT

Anónimo dijo...

Yo ya estoy harta de los astrólogos que inauguran astronautas pisando charchos. Cuenta conmigo para la banda del tirachinas.
P.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=qfuDTwanjaw