martes, 18 de enero de 2011

La broma





Justo en el momento en que iba a sentarse le retiré la silla , en la única broma de ese estilo que recuerdo haberle gastado a mi padre. Cuando intuí las consecuencias salí a correr como alma que lleva el diablo. Era una tarde calurosa de verano. Sorteaba a los vecinos con la facilidad que otorga la ceguera. Imaginaba a mi padre y al resto de amigos que estaban con él en la marquesina, persiguiéndome al mismo ritmo que yo huía. Ni siquiera devolví el saludo a Cari, la chica que me prometía con cada mirada todo lo que yo llegaría a fantasear años más tarde. El proceso mismo de la huída excluye cualquier otra consideración racionalmente mundana. La tarde del verano duró lo suficiente como para que ni un deportista de mi talla pudiera soportar mantener aquella cadencia frenética. En una callejuela, la número 12 para más señas, mi padre me asió por el brazo cuando yo estaba postrado sobre mis rodillas tomando resuello.

- Hijo - me dijo visiblemente cansado también- ¿por qué te has ido corriendo así?
- Para que no me pegaras, respondí sin atreverme a mirarlo a la cara.
- Pero… ¿yo te he pegado alguna vez?

No es el primer recuerdo que tengo acerca de cómo las emociones ganaron la batalla al razonamiento, hasta el punto que cuando leí la frase de Wilde: “Puedo resistirlo todo, menos la tentación”, la convertí inmediatamente en mi mantra particular de autocondescendencia.

- Necesito sentirme mejor ya. No lo soporto….Dígame qué tengo que hacer para acabar con este sufrimiento.

El manual de urgencias está más cerca de las suprarrenales que de la corteza cerebral.

- Saque el móvil. ¿Su mejor amigo es del mismo equipo que usted?
- Sí. Del Barça.

(Vaya por Dios).

- Llámelo, quiero escuchar a dos seguidores de ese equipo hablar sobre cómo les va.

Llega un momento en el que tengo que avisar al paciente para que vaya cortando, porque la hora de la cita ha acabado. En ese momento están hablando de lo que van a disfrutar con los otros cinco goles que le espera al Madrid en su campo. Se ríen y cuentan chistes al respecto.

- ¿Qué tal?
- ¡¡Vamos a arrasar.!!, dice con euforia.
- No. Me refiero a usted.
- ¡Ah!.- se detiene a autocontemplarse de nuevo- ¡Uf, por un rato ni me he acordado de lo mal que estoy! ¿Tengo solución?

Ya sabe. Cuando le ocurra lo mismo que a este señor, dígale a su tristeza: “Llévame al campo de fútbol” . Lo abandonará allí durante un rato. Luego, al salir, volverá a cogerlo de la mano para acompañarlo a casa, sentarlo en su sofá, meterlo en la cama y cantarle el cuento de los insomnes. Mañana pídale que lo conduzca a casa de sus amigos y luego al cine.

A los trece años le dije a mis padres que me iba a Barcelona. Me preguntaron si llevaba suelto para el camino. Le sorprenderá comprobar lo complaciente que son sus emociones negativas con sus peticiones. ¿Te he negado alguna vez algo?

10 comentarios:

La chica de la farmacia dijo...

Wow, qué entrada!!!

Confieso que lo primero que tenía pensado escribirte, es que subiste mal el video porque no pude verlo. Ya ahí comencé a reírme a carcajadas, como si me hubieras sacado la silla justo cuando iba a sentarme.

Hace un rato hablaba de eso con una amiga, hablábamos de mi sentido del humor y de mi "payasismo" constante, y lo primero que le respondí es que para qué voy a andar amargada y triste, insoportable de deprimida, si puedo pintarme una sonrisa y pintársela a los demás. No voy por el mundo haciendo bromas, tampoco tanto, pero mis momentos de tristeza me los reservo para mi sola, y yo soy la que decide cuándo le pone punto final. En el mundo se pueden encontrar cosas deliciosas que ayudan a que uno esté bien. Sólo hay que aprovecharlas.

Fui a ver la peli de Matt Damon "Más allá de la vida", me asusté y conmigo se asustó mi balde de palomitas. ¿Me compras otro? La peli es muy buena, de paso la veo de nuevo contigo.

Un beso grande, padrino. Me encantan las coincidencias. Me encanta despertar y mantener una conversación con alguien, y luego leerte y ver que hablas de lo mismo. Estamos conectados. Te dejo otro beso.

Walden dijo...

Estoy deseando ver la peli, la estrenan este viernes. Tendremos que comprar palomitas dobles. Ni se te ocurra adelantarme nada, ni hacer un gesto delator en la butaca.

Está muy bien que seas capaz de dirigir tus emociones de esa manera, ser capaz de ponerle punto final a la tristeza a voluntad es fantástico para todos menos para los psicólogos, no vayas pregonándolo por ahí.

Siempre me quedo con ganas de seguir hablando contigo, eso es buena señal.

Un abrazo ahijada.

La chica de la farmacia dijo...

No te adelanto nada. Mira, tengo la boca cerrada y mis ojos no hablan de más. Sólo cuando veas que me tapo los ojos con ambas manos es para no tirar nuevamente el balde de palomitas.

Te prometo que no haré una enseñanza de mis capacidades.

También me quedo con ganas de que hablemos, por eso regresé. Y lo seguiré haciendo.

Besoabrazo grande.

Walden dijo...

jaja, vale, entonces vale. ¿Sabes que ayer le dieron un premio en España como mejor película a Buried?

Voy a tomarme un café antes de entrar en la consulta (con pastelitos de chocolate, naturalmente).

Otro besoabrazo para ti.

La chica de la farmacia dijo...

Buenísimo!!!!! Para mi gusto es una película fantástica. De esas que dan ganas de volver a ver, así que no me extraña que la hayan premiado. Hicimos bien en ir a verla a su estreno.

Disfruta del café y de los pastelitos de chocommmmm. A mi se me antoja una manzana verde. Me cruzo a la frutería. Te veo en un ratito ;)

Mar dijo...

Bueno,primero decirte que no me he enterado muy bien de lo que he leído no se es que noe stoy concentrada o que mañana volveré a leerlo por si hoy estoy fatal... lo de la foto me ha encantado..
Un besote

semilla negra dijo...

Pues esto me recuerda que teniendo yo unos 12 años le hice lo mismo a una tía mía y casi la mato, me la gané con todo el equipo y juré no volver a gastar bromas pesadas...¡cómo me arrepentí!

MT dijo...

Qué bueno!!Y para pensar...
El plan de emergencia!!Hace unos días veía un capítulo de una serie...en un pueblo dónde solían venir tornados es normal que todos/as tuvieran su maleta de emergencias preparada...se acercaba un tornado y el pueblo entero se dedicaba a repasar si todo estaba en orden en su maleta/plan de emergencias...cuando el tornado va a venir de todos modos, al menos que tengamos a nuestro amigo/a cerca para poder charlar de nuestras cosas. Me ha gustado mucho la entrada y la fotito inicial ; ). Besos!

Maria dijo...

Me ha gustado mucho tu entrada. La reacción de tu padre fue increíble. Consiguió mucho más que con un tirón de orejas y sin el coste del tirón de orejas. Todo un tratado de sabiduría en muy pocas palabras. Después de leer esto, veo que tus superpoderes de psicólogo son, en parte, heredados :)

Un abrazo

Horacio dijo...

Excelente entrada, llego hasta acá por recomendación de la chica de la farmacia.

La respuesta del padre a la huida del hijo es perfecta.

Saludos