lunes, 8 de octubre de 2012

Manual práctico de felicidad

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Hace unos días leí un twitter de una colega en la que colgaba esta imagen: "El ritual de la felicidad". Me resultó sospechoso que todo comenzara por levantarse temprano, teniendo en cuenta el alto grado de malestar que me produce tener que levantarme antes de que el gallo haya decidido que ya es la hora. El segundo paso consiste en "Visualizar tu día", que si ya es difícil lo de levantarse temprano, lo segundo puede ser deprimente, luego tengo que hacer un ejercicio de difícil interpretación (¿onanismo físico, mental, autoabrazo,..?), sólo cuando llego al cuarto punto, es decir, mi tostada con aceite y tomate, empezaría para mí el ritual diario de la felicidad, pero ya perdí los tres anteriores y no sé si eso contará al final del día,...

Uno a uno, fui analizando los distintos ítem que componen dicho proceso. Recetas  generales con las que podríamos perfectamente escribir cientos de libros vacíos. Casi todos centrados en conseguir un bienestar individual como forma de superar el malestar que nos invade.

Se me ocurrió entonces, escribir algunas entradas relacionadas con la felicidad, con otra forma de conseguir la felicidad. Si tiene curiosidad puede intentar seguir paso a paso cada instrucción que consistirán básicamente en ejercicios. Comente sus intenciones iniciales, así luego podremos debatir los resultados.

Ejercicio 1: La persona que tienes a tu lado.

Durante la próxima semana centre sus esfuerzos no en ser más feliz, sino en hacer más feliz a alguien de su entorno más cercano. Puede ser su pareja, su padre, su madre, algún hijo, un amigo,.. Eso le va a requerir cierto tiempo para reflexionar sobre si sabe o no lo que verdaderamente hace feliz a esa persona. Si lo sabe, comience ya; si no, descúbralo primero.







13 comentarios:

Celia dijo...

Y si eso ya lo hacemos? cambiamos de persona. o esperamos al siguiente ejercicio?

Es que me encantan las entradas tipo gimkana! jjaja!
Besos

Walden dijo...

jaja, si eso ya lo haces, tienes mucho adelantado.

Un beso.

Ana dijo...

¿Y si no se deja hacer feliz? Porque hay quien se encastilla en ser desdichado y de ahí no lo sacas.
Por cierto, me ha hecho gracia que, al igual que yo, no le veas demasiada gracia a levantarse temprano.
Yo siempre recuerdo una escena de la gran serie MASH en la que uno de los protagonistas, al levantarse, dice: "Ahora entiendo porque a los condenados los fusilan al amanecer. ¿Quién quiere vivir a las seis de la mañana?" ¡¡¡Buenísimo!!

Maria dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Maria dijo...

A mí, un rituao que empiece con levantarse temprano... no me convence mucho. Todo lo contrario, puedo decir que, a pesar de tener que madrugar de lunes a viernes, no soy precisamente una persona infeliz.

Me gusta tu primer ejercicio. Cuando nos esforzamos en hacer felices a los que nos rodean, esa felicidad tiene un efecto rebote increíble. Al final, nosotros nos sentimos incluso mejor que aquel al que hemos hecho feliz.

¡A la espera del ejercicio 2! (en el anterior comentario, me había dejado el "2", con lo cual... perdía todo el sentido)

Walden dijo...

Seguimos con los universos comunes, ahora le toca a MASH. La frase es genial, la comparto plenamente. Yo suelo hacerme una pregunta cuando suena el despertador, año tras años desde hace ya demasiados: "¿En qué me habré equivocado para tener que seguir levantándome a esta hora de la mañana?".

Alguien habrá a quien puedas hacer feliz, sin que sepas que lo intentas, incluso a esa persona que protesta por todo. De hecho, en las consultas no es raro, pero cuando le pregunto por qué vuelven me dicen que porque les encanta saber que los escucho.

De todas formas, es complicado, y seguramente la felicidad, entendida como sentirse bien en general, es más difícil de conseguir al lado de esas personas, porque desgastan bastante.

Un beso.

Walden dijo...

Sí, María, y la gracia es que eso está demostrado según hemos constatado en investigaciones no muy lejanas.

El segundo la próxima semana.

Un abrazo.

Rune Cárter dijo...

Pues... voy a ser la nota discordante, pero a mí me encanta madrugar y hacer toda la lista de la imagen que has colgado. Esas cosas realmente me hacen feliz cada día...

Melània dijo...

Hola, me encanta el misterio del continuará... estoy contigo en poner en primer lugar querer a otro para (aspirar a ) ser feliz. Besos

Walden dijo...

Hola Melània, sí, es una de las vías más directas, sin duda, por lo que sabemos.

Un beso.

Walden dijo...

Rune. Me alegra. Levantarse temprano y no tener que ir a trabajar sino a hacer fotografías a mí también me da cierto punto.

Seguro que no eres una nota discordante, habrá muchas personas a las que el circuito les proporcione felicidad.

Besos.

La Maripili dijo...

joé! entre buscar trabajo, limpiar mi casa y la de mi chico (ya que estoy en paro, algo habrá que hacer!) terminar los deberes con mi hija, regañarla, premiarla, hacer la cena, la compra...y más cosas que no me acuerdo, no me queda tiempo para hacer todas esas cosas que pones en la viñeta....
A ver, hacer feliz a alguien pasa sobretodo por preocuparte de saber qué le hace feliz, verdad? no lo que tú creas que le puede hacer feliz....bien, lo intentaré

Walden dijo...

Sí, exacto, MariPili.
Lo de la viñeta no creo que seamos capaces de hacerlo nadie, ni creo que sea el modelo adecuado.

Menuda agenda tienes corazón, encima dos casas. Creo que te has ganado la "felicidad" sin que tengas que comprar los décimos si quiera.

Un beso.